El Mercurio, 21 abril 2026
Violencia en la educación
Señor Director:
En las últimas semanas han ocurrido hechos de violencia que son inaceptables y que incluso han enlutados comunidades educativas. Lo acontecido en Calama, Antofagasta, en la Región Metropolitana con la violencia de los overoles blancos son hechos de suma gravedad que van en aumento. Así también la extrema violencia observada a nivel universitario, que afectó a la ministra de Ciencias, generó un rechazo transversal y requiere trabajar en estrategias de prevención, manejo y castigo a los responsables.
Estas conductas son progresivas, forman parte de un espectro que puede comenzar en faltas al lenguaje y a la convivencia y finalizar en actos delictuales y de extrema gravedad. Es así como se pueden iniciar como microviolencias, funas, acoso escolar, violencia de género y a los profesores, e incluir la violencia anárquica descontrolada en establecimientos escolares.
Ha existido un importante debate nacional con respecto a las medidas a tomar para controlar esta situación. El gobierno ha presentado un proyecto de ley de convivencia escolar que incluye mayor disciplina, ejercicio de la autoridad con castigos progresivos, expulsión de estudiantes, detectores de metales en las escuelas, rondas policiales, rol de la justicia, entre otras. Sin desconocer que en algunas situaciones extremas son necesarias estas medidas, sin duda es necesario un abordaje más de fondo.
Las medidas preventivas y de largo plazo son cruciales. Deben incluir fortalecer a la familia, acompañar a los estudiantes, evitar su aislamiento de su entorno familiar y social, entregar apoyo en control de impulsos, fortalecer la autoridad de los padres y el liderazgo de los profesores, mayor disciplina escolar, acompañamiento psicológico y apoyo en salud mental.
La base y sustento del control de esta situación es el mayor involucramiento de la familia y apoyar la autoridad de los profesores. Hoy, enfrentamos la pérdida de autoridad en el hogar y en la escuela. Esta situación puede ser una oportunidad para reforzar el concepto de deberes y derechos, imprescindible en la formación de los jóvenes en la construcción de la sociedad.
Ignacio Sánchez D.
Profesor Titular. Pontificia Universidad Católica de Chile
La TErcera, 6 de febrero, 2026
El diálogo en la educación superior
SEÑOR DIRECTOR:
La educación superior comprende el sistema universitario y el técnico profesional; son cerca de 160 instituciones que incluyen universidades, institutos profesionales, centros de formación técnica y establecimientos de las Fuerzas Armadas y de Orden. Esto representa un número mayor a 1,3 millón de estudiantes. Junto a la docencia, las instituciones universitarias cumplen un rol vital en investigación y trasferencia de conocimiento. Además, todas ellas cumplen un rol clave en la vinculación con las comunidades locales y el país.
Es un sistema complejo, que se organiza en agrupaciones definidas por su procedencia, antigüedad, ubicación dentro del país, etc. Entre ellas se cuentan el Cruch, Cuech, G9, AUR, CUP, Vertebral y otras con fines específicos. Algunas instituciones aportan desde regiones, con las características y dificultades de sus territorios. Sin duda que hay diferencias entre sus integrantes, con aspectos y características propias. Sin embargo, todas reciben estudiantes de diferentes historias y trayectorias educativas, con similares anhelos de formarse y surgir. Todas las instituciones se esfuerzan por aportar en la docencia, creación, innovación y transferencia, con su entrega a la comunidad y al país.
Sin duda, al considerar el sistema de educación superior en su conjunto, se requiere un diálogo permanente entre las instituciones y las autoridades ministeriales para conocer las realidades particulares y avanzar en temas de interés común. Hasta ahora han existido algunas iniciativas gubernamentales, las que han tenido un aporte limitado. Así también se reconoce el aporte de Universia en fomentar este diálogo.
En esta tarea, el Foro de Educación Superior de la Fundación Aequalis, con quince años de historia, puede ser un aporte para aunar voluntades, ofrecer un lugar de encuentro y diálogo, junto con abordar las áreas prioritarias de interés común. Se requiere eliminar barreras y sesgos, construir confianzas y migrar desde la competencia a la colaboración, al apoyo, acompañamiento y conocimiento mutuo.
El desafío es avanzar a una nueva realidad en la educación superior. Una que sea más colaborativa, orientada a apoyar a los estudiantes, a la creación sinérgica de nuevo conocimiento y a un mayor aporte a la comunidad. Es un gran desafío que requiere diálogo y confianza.
Ignacio Sánchez D.
Profesor titular Pontificia Universidad Católica de Chile
La Tercera, 2 de enero 2026
Ahora sí, la educación temprana
SEÑOR DIRECTOR:
En los próximos meses conoceremos los énfasis en educación que planteará el nuevo gobierno. Es importante recordar que la educación temprana es una etapa clave para favorecer el desarrollo de los aprendizajes necesarios para la vida, incluyendo lo neurocognitivo y afectivo. Se ha reiterado que la educación inicial es la base de la pirámide educativa, por ende, es necesario instalarla como un tema prioritario, asignándole la importancia y los recursos que requiere.
En primer lugar, en el ámbito de la educación inicial, se requiere aumentar de manera significativa la cobertura y calidad en el tramo de 0 a 3 años; lo que implica avanzar en el acceso universal a la sala cuna, con avances en el proyecto de ley actualmente en el Parlamento, incorporando los aportes desde diferentes sectores de la sociedad. Además, se debe asegurar la participación de los padres y madres; avanzar en la atracción de las mejores educadoras de párvulos y su personal asistente; con remuneraciones competitivas; focalización de los recursos y prioridad en la inversión del crecimiento.
Segundo, en la educación escolar, el fomento y aprendizaje lector desde los primeros años de vida escolar es clave. Este tema requiere de apoyo académico, de la sociedad civil y del sistema político. Sin duda, se requiere actuar desde la primera infancia, con apoyo de las familias, en un proyecto que requiere de articulación con las diversas iniciativas que existen en la actualidad. Junto con el aprendizaje lector, se debe reforzar el razonamiento matemático inicial, revisar los contenidos curriculares y la implementación de nuevas e innovadoras metodologías docentes.
El trabajo conjunto con las facultades de Educación es vital ya que es muy importante lograr atraer a los mejores profesores de educación básica y educadoras de párvulo, con altos estándares académicos, campos educacionales y exposición temprana al trabajo con los niños; además de estimular proyectos de investigación colaborativa de nivel internacional.
La educación temprana debe estar de manera permanente en el debate de las políticas públicas, por ser clave en el presente y futuro del país. Requiere de una mirada de largo plazo, con compromisos políticos amplios que permitan presentar de manera consensuada un proyecto país. Es un camino fructífero para avanzar hacia una educación de calidad, que fomente la cohesión social.
Ignacio Sánchez D.
Profesor titular, Pontificia Universidad Católica de Chile
El Mercurio, 24/12/2025
El niño que viene
Señor Director:
En estos días hay un niño que nacerá, que entrará a nuestros hogares a compartir con la familia y a estar entre nosotros. La Navidad es la fiesta en que nace el niño, la fiesta de la nueva vida. Esa vida que trae Jesús con su palabra, plena de sabiduría y amor. Es la fiesta de la luz, de la estrella que nos guía en el desierto para encontrar el camino que nos lleva a una vida más plena. La Navidad es la fiesta del gozo, de la familia, de una alegría a transmitir a todos los que nos rodean.
Es también la fiesta para regalara compañía a quienes más lo necesitan, a los pobres, a los desvalidos, a los enfermos y marginados. Y esto, que es válido para lo material, lo es también para lo espiritual. Es esta nueva vida que permite acoger a aquellos que más necesitan ayuda, a los que han nacido en nuestra patria y también a quienes vienen a nuestro país a buscar nuevos horizontes. Recordamos a la familia de Belén que buscaba un techo y lo encontraron en ese humilde pesebre, que cambió la historia de la humanidad.
Estamos invitados a acoger con fe y esperanza la venida del niño Jesús que llega a nuestros corazones para invitarnos a la unidad, a conocer el verdadero rostro del amor, a ver la cara del niño Jesús en nuestros días. El niño, María y José fueron acogidos por hombres y mujeres de buena voluntad. La pregunta es, ¿a quién acogemos cada uno de nosotros en esta Navidad?
La mesa del Padre nos espera para compartir el pan de la solidaridad, la justicia y la paz. El niño viene a quedarse con nosotros. Es Jesús quien viene a caminar por Chile de la mano de todos quienes habitan en nuestro país. Llevamos nuestros dolores y alegrías, nuestros temores y esperanzas, con la mirada puesta en el sendero que nos regala su Palabra.
El Papa Francisco nos señaló, “cuando oigamos hablar del nacimiento de Cristo, guardemos silencio y dejemos que ese niño nos hable; grabemos en nuestro corazón sus palabras sin apartar la mirada de su rostro” (Ciudad del Vaticano, Navidad 2015). El nacimiento y la llegada del niño nos renueva en nuestras acciones. Abramos nuestros corazones a estos nuevos tiempos que nos anuncia la Iglesia, hagamos vida su urgente llamado de compromiso, hermandad y solidaridad.
Ignacio Sánchez D.
La Tercera, 15 de noviembre de 2025
Primeros mensajes
SEÑOR DIRECTOR:
Este domingo se realizan elecciones muy importantes para los destinos del país. Las nuevas autoridades deberán priorizar los ejes de desarrollo, junto a abordar los temas más acuciantes que demanda la ciudadanía. Como un aporte a esta discusión, quisiera entregar reflexiones del Papa León XIV, quien al cumplir ya seis meses de su pontificado, ha escrito dos documentos que van reflejando sus prioridades. El primero, la Exhortación Apostólica Dilexi Te (Te he amado) la que destaca el amor especial a los pobres. El segundo documento, “Mapas de Esperanza”, destaca la educación como un valor fundamental, que se inicia en el seno de la familia y que requiere el mayor interés y dedicación de la sociedad en su conjunto.
En Dilexi Te, un documento que inició el Papa Francisco, y que completó el actual Pontífice, -lo que es un ejemplo de continuidad del pensamiento y labor de la Iglesia-, se destaca la opción preferencial por los pobres con las palabras del Evangelio “cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo” (Mt 25,40). El párrafo que resume mejor el mensaje de la Exhortación es “deberíamos hablar quizás más correctamente de los numerosos rostros de los pobres y de la pobreza, porque se trata de un fenómeno variado; existen muchas formas de pobreza: aquella de los que no tienen medios de sustento material, la pobreza del que está marginado socialmente, la pobreza moral y espiritual, la fragilidad personal o social, la pobreza del que no tiene derechos, ni espacio, ni libertad”.
Con relación a la educación, “Mapas de la Esperanza” tiene que ver con instalar a la educación en el nivel más alto de la persona. Nos dice que “la educación es una obra coral, nadie educa solo”. La comunidad educativa es un “nosotros”, en el que “el docente, el estudiante, la familia”, junto a todo su entorno, convergen para dar nueva vida. Y agrega tres líneas educativas muy atingentes a nuestro país: “potenciar la vida interior de los jóvenes; el uso sabio de las tecnologías con la persona en el centro; y educar en mensajes y acciones de paz”.
En suma, León XIV en sus primeros documentos junto con reiterar el amor de la Iglesia por los pobres, destaca el rol de una educación integral, que al conocimiento incluye apoyo y acompañamiento. Recibimos el llamado a una educación de calidad y de futuro para superar la pobreza en todas sus aristas. Una gran tarea de la sociedad.
Ignacio Sánchez D.
Profesor titular, Pontificia Universidad Católica de Chile
SEÑOR DIRECTOR:
Ha transcurrido ya un año desde que el 8 de octubre 2024 el Presidente de la República ingresó al Parlamento el proyecto que propone un nuevo instrumento de financiamiento estudiantil para la educación superior (FES). Hace unas semanas fue aprobado por la Cámara de Diputadas y Diputados y actualmente se encuentra para su discusión en el Senado. Quisiera destacar que en estas páginas, -el 16 de febrero 2025-, siendo rector de la UC y representando a la institución, luego de analizar en detalle la propuesta en la universidad y conversar con directivos de diversas universidades del país, manifesté mis serias aprensiones y críticas al proyecto.
Este análisis crítico se debió a que el FES presenta dos riesgos fundamentales, los que replico de manera textual a lo publicado en la mencionada carta. Por una parte “es un grave riesgo a la autonomía universitaria al quedar el financiamiento de la Educación Superior en manos de las decisiones del gobierno de turno y sujeto a los vaivenes económicos fiscales futuros”, y por otra, el proyecto “atenta y lesiona gravemente la sostenibilidad de las instituciones de Educación Superior al plantear la eliminación del copago de las familias de los deciles 7 a 9, quedando solo para el 10% de mayores ingresos”.
Se destaca que el proyecto aborde el problema de las deudas estudiantiles (CAE y otros créditos), el retiro de la banca privada del sistema y dé mayor flexibilidad en las condiciones de pago del crédito. Sin embargo, y también se mencionó “es vital cambiar el modelo de pago propuesto ya que el proyecto presenta un impuesto a los graduados. Se requiere un préstamo contingente al ingreso y restituir el sistema de becas y préstamos que el FES elimina”.
Hoy, se reitera que la propuesta es un grave deterioro financiero para las universidades, lo que haría inviable el desarrollo futuro del sistema universitario. Parece increíble que después de tantos meses, con una mayoría de opiniones desde el CRUCH, universidades privadas, centros de estudios y expertos, que han manifestado sus serias críticas al proyecto, se siga avanzando sin cambios significativos a la propuesta inicial del gobierno. Esto no puede continuar. Sin duda, el proyecto actual debe ser modificado de manera considerable, ya que en su formato actual va a significar un daño significativo al sistema de Educación Superior del país. A partir de ahora, el Senado tiene la palabra
Ignacio Sánchez D.
Profesor titular y exrector, Pontificia Universidad Católica de Chile
El Mercurio, Domingo 28 de septiembre de 2025
Sopladores de hojas
Señor Director:
Desde hace un tiempo en nuestro país se ha extendido el uso de los sopladores de hojas, tanto en los parques, jardines e incluso en calles y veredas, con el objeto de realizar labores de limpieza. Esta práctica presenta importantes riesgos a la salud de las personas, junto con relevantes daños al medio ambiente que es necesario considerar.
En Chile, no existe una normativa nacional específica que regule el uso de sopladores de hojas, por lo que se aplica la regulación general sobre el ruido ambiental. Sin embargo, la Ley 21.545 establece que es responsabilidad de los municipios y gobiernos regionales implementar normativas de ruido y el uso de herramientas de trabajo.
Los sopladores de hojas (y de polvo) le causan un daño importante al operador, afectando sus vías respiratorias, aparato auditivo y visión, dependiendo de los artefactos protectores que se usen (los que están ausentes en la mayoría de los casos). Estos daños sin duda son más marcados en niños y lactantes, lo que hace peligrosa su cercanía en momentos de su uso.
Respecto de los daños al medio ambiente, junto a la gran contaminación acústica, presentan riesgo de contaminación con partículas finas, liberan gases (dióxido de carbono) los que usan bencina y en muchos casos afectan el ecosistema de plantas y microorganismos necesarios para la polinización.
Por los motivos descritos, en la mayoría de los países desarrollados se han prohibido los instrumentos a bencina y diésel, junto con estar siendo evaluados de manera crítica los aparatos eléctricos y con baterías, con requisitos de uso de protectores de las vías respiratorias, visuales y auditivos muy estrictos.
Como una reflexión final, es importante señalar que estos sopladores de hojas reflejan cierto individualismo de la sociedad en que estamos inmersos. Esto, ya que junto con la falta de autocuidado, no hay preocupación por la salud humana, por el medio ambiente, y en varias ocasiones se puede apreciar que las hojas y el polvo se mueven hacia los terrenos vecinos, sin importar a quiénes afectamos con esta conducta. Por lo descrito, impresiona que es tiempo de reevaluar su uso.
Ignacio Sánchez D.
El Mercurio, 19 de junio de 2025
Formación docente
Señor Director:
En semanas en que hemos conocido de nuevas movilizaciones del Colegio de Profesores, se debe recordar que el factor más importante par mejorar la calidad de la educación es avanzar en la calidad de la formación de los profesores. Esto debe comenzar por atraer a los mejores estudiantes a la profesión docente. ]para esto, los antecedentes académicos son muy relevantes; sin embargo, en el proceso de selección especial se sugiere incluir otros criterios como aspectos vocacionales, situación regional, entre otros.
La actualización curricular, metodologías docentes y conocimientos tecnológicos, junto a las aplicaciones de la inteligencia artificial, son desafíos actuales. Se debe cuidar el ambiente y convivencia escolar, aspecto clave en el aprendizaje. La habilitación para la docencia no solo requiere de conocimientos, sino también de habilidades en la práctica de la profesión, por lo que es crucial una red de establecimientos disponibles para la enseñanza. Además, se debe insistir en un mayor tiempo protegido de los docentes para la preparación de sus clases.
Junto a lo anterior, se requiere mayor diálogo con las facultades de Educación, con actualización de los planes curriculares y el desarrollo de doctorados e investigación de frontera. Una evaluación de desempeño regular y transparente, junto a una sana y abierta relación gremial del Colegio de Profesores con el Ministerio y la sociedad son imprescindibles.
La valoración de la labor docente y el cuidado de la dignidad de los profesores es un tema prioritario a nivel país. El prestigio, reconocimiento social, adecuadas remuneraciones y una carrera con proyección y desarrollo deben estar dentro de las prioridades. La retroalimentación de los padres y de la comunidad ha adquirido cada vez mayor importancia, junto a conocer qué piensan y sienten los profesores. Es tiempo de darles mayor confianza y de incentivar un diálogo que tenga en el centro al estudiante. Estos aspectos permitirán fortalecer la formación de los profesores, factor clave en la formación de nuestros niños y jóvenes.
Ignacio Sánchez D., Profesor Titular, Pontificia Universidad Católica de Chile
La Tercera, 24 de mayo de 2025
Patrimonio y universidades
SEÑOR DIRECTOR:
Este fin de semana se celebra el Día de los Patrimonios, fecha muy relevante para visitar en familia diferentes espacios culturales y también para reflexionar acerca de su significado. Sin duda, el recuerdo y el aporte de Claudio Di Girólamo estará muy presente. El concepto de patrimonio en general se refiere a relevar la importancia y valor de nuestros edificios, monumentos y documentos, es decir, se focaliza en aspectos materiales y proyectos culturales. Sin embargo, destacando la relevancia de estas obras, el patrimonio es también una comunidad con un conjunto de lugares, creencias, tradiciones, saberes y ritos que le dan identidad propia a una sociedad y le permiten traspasar su legado en el tiempo.
Es decir, el patrimonio es una herencia cultural transmitida a las nuevas generaciones. En este camino, las universidades cumplen un rol muy significativo en la formación, investigación, creación y en su vinculación con el medio. Así, es importante activar una memoria en común, un acervo cultural, una manera de entender de dónde viene una comunidad, a quién pertenece y, en especial, hacia dónde se encamina. Todos estos aspectos refieren a procesos sociales, de reconocimiento mutuo y de construir lo común, es decir, lo que posee conocimiento, bien y belleza para la comunidad.
Por esto, resguardar el patrimonio del país depende en gran medida de nuestra capacidad de velar por que esta riqueza y diversidad cultural no se oriente solo al pasado, sino esté de cara a un presente y en especial a un futuro vivo y dinámico, que incluya la formación de los niños y jóvenes que van a heredar y luego traspasar estos bienes en una permanente evolución. Por esto, se requiere de un compromiso personal que no puede basarse en un par de días al año para protegerlo, sino de un proceso continuo de preocupación y cuidado.
A través de la educación, de la comprensión de nuestra historia, del respeto cívico y de la valoración de lo que se ha realizado por anteriores generaciones para la construcción de nuestro país, se requiere que en particular las nuevas generaciones puedan formarse con una identidad cultural que valore las raíces de nuestra sociedad. Priorizar el futuro que nace desde una historia en común es el desafío de este nuevo Día de los Patrimonios. Esto es la proyección de una tradición hacia un futuro con esperanza.
Ignacio Sánchez D.
Profesor titular, Pontificia Universidad Católica
El Mercurio, 20 de mayo de 2025
La relevancia del liderazgo escolar
Señor Director:
En la calidad de la educación a nivel escolar existe un aspecto muy relevante que no ha sido ampliamente analizado, y es el que se refiere al liderazgo en la dirección y gestión de los establecimientos educacionales.
Con frecuencia podemos observar un clima laboral, educacional y de aprendizaje muy diferente, aun considerando situaciones socioeconómicas similares. En sectores vulnerables, existen escuelas y liceos a los que asisten similares familias; sin embargo, son muy diferentes en su desarrollo y resultados educativos. Es aquí donde la calidad del liderazgo educacional puede jugar un rol significativo y marcar una diferencia. Este aspecto requiere atención, priorización, adecuada formación de posgrado y focalización de recursos.
Las características de un liderazgo escolar positivo y de futuro incluyen diversos aspectos profesionales, como la formación disciplinar, el conocimiento en aspectos éticos, de gestión, habilidades en trabajo con personas, entre otros. Esto requiere adecuados programas de formación universitaria. Además, hay características personales del líder que son relevantes, y que pueden condicionar un clima laboral y ambiente educativo propicio para el aprendizaje de los estudiantes. Estos incluyen visión y capacidad de entusiasmar a la comunidad en un proyecto de desarrollo, empatía, cercanía y conocimiento de los docentes y estudiantes, generosidad, poder reconocer errores, humildad, generar confianza, adecuada toma de decisiones, entre otros.
Existen múltiples problemas que aquejan al sistema escolar; dentro de ellos, la convivencia escolar, la disminución de los aprendizajes, temas de financiamiento e infraestructura, entre otros. El rol del liderazgo escolar será incentivar a los docentes y estudiantes a través de su testimonio y diaria tarea realizada con pasión por la enseñanza y el aprendizaje, orientada al desarrollo de las personas, las familias y sus comunidades. El liderazgo en la gestión educacional y su impacto directo en la comunidad es una pieza clave del proceso educativo.
Ignacio Sánchez D.
Profesor titular
Pontificia Universidad Católica de Chile
El Mercurio, Miércoles 23 de abril de 2025
Encuentros inolvidables
Señor Director:
Tras la partida del Papa Francisco a la casa del Señor vienen a la memoria los recuerdos de dos de los principales encuentros que sostuvimos.
En el primero, en enero del 2018, como rector me correspondió recibirlo en la UC. Desde el primer momento, el Papa se mostró alegre y cercano en una visita de una hora. Recorrimos los patios saludando a la comunidad; hacía preguntas, se interesaba, estaba muy conectado en la visita. Se acercó a personas de la comunidad con problemas de salud, los bendijo y rezó con ellos. Recuerdo que nos subimos al escenario y saliéndose del protocolo —ya que dos guardias suizos lo ayudarían—, se tomó de mi brazo y me dijo: “Afírmame, los rectores tienen fuerza...”, lo que fue increíble.
Su mensaje respecto de la convivencia nacional, profundo y marcador, es un referente en la educación superior. Nos habló de una “educación que integre y armonice el intelecto, los afectos y las manos, es decir, la cabeza, el corazón y la acción”. Además, señaló que “la universidad se vuelve un laboratorio para el futuro del país, ya que incorpora en su seno la vida y el caminar del pueblo”. Discurso inspirador para todas las universidades.
El segundo encuentro fue en el Vaticano, en su oficina del Palacio Apostólico, en marzo de 2019, fue personal y por más de media hora. Le solicité la audiencia para agradecerle la visita a nuestro país y en especial a la Universidad. Francisco estaba con el recuerdo muy vivo de lo que había conocido, de la ceremonia, se recordaba de todos los detalles. En esa oportunidad hablamos del país, de los graves problemas que aquejaban a nuestra Iglesia, de las posibilidades de avanzar en la cohesión y justicia social, del desarrollo de la Universidad, entre otros temas.
Estos encuentros tuvieron momentos de mucha cercanía, con humor, gestos, detalles y comentarios que recordaré por siempre. Francisco generaba un encuentro personal donde primaba la amistad, la preocupación y el amor por el próximo, por quien tenía al frente. Un Papa que generaba la confianza, el cariño, amistad y la fortaleza de un Padre. Encuentros que serán inolvidables.
Ignacio Sánchez D.
Profesor titular, Pontificia U. Católica de Chile
El Mercurio, 10 de abril, 2025
Diferencias para considerar
Señor Director:
A la distancia siempre se valora y extraña de manera especial a nuestro país, la cultura, costumbres y, sobre todo, a la familia y seres queridos. Somos privilegiados de tener un gran país, que tenemos que construir día a día y, especialmente, cuidar entre todos. Sin embargo, siempre se puede avanzar y reconocer las fortalezas de otros lugares.
En este mes, inicié un período de profesor visitante en la Universidad de Edimburgo, Escocia, y hasta ahora, he podido detectar diferencias interesantes (por supuesto, destaco las positivas), algunas de las cuales se podría considerar implementar en Chile para una mejor convivencia nacional. Las describo:
En Edimburgo las personas son muy amables, en general, se saluda en las calles a los desconocidos; la ciudad es muy segura, se camina de manera tranquila en las diferentes calles y lugares públicos; las personas pagan en todos los buses de transporte público y los choferes usan corbata (uno me indicó que era por respeto a los pasajeros).
No hay perros vagos ni sueltos en las calles; las veredas están limpias y sin rayados ni grafitis en las murallas; hay una gran cantidad de parques y áreas verdes, con juegos para niños en todos los barrios de la ciudad; se disfruta el buen clima y se valora como un tesoro un día soleado. La asistencia a salas cunas y jardines infantiles públicos es casi completa, lo que es la base para una educación equitativa; se observa una gran diversidad, respeto e integración de personas de diferentes culturas, razas y religiones; hay áreas de deportes y canchas de diverso tipo de uso público gratuito, y los vehículos se manejan por el lado opuesto de las calles (lo que puede ser peligroso para un recién llegado peatón).
Considero que, a excepción de la última diferencia, la implementación de algunas de estas medidas que se presentan en la vida diaria en otras grandes ciudades y culturas extranjeras podría colaborar con una mejor calidad de vida en nuestro país. Esto podría ser especialmente importante en las ciudades más pobladas, en las que la convivencia y una sana vida en comunidad es crucial para tener una sociedad más segura, alegre y cohesionada.
Ignacio Sánchez D.