La Segunda.  6 de octubre de 2026


El centro en la educación inicial

Ignacio Sánchez D. Profesor Titular Pontificia U. Católica de Chile 

La educación inicial es la prioridad para avanzar en el aprendizaje de nuestros niños y jóvenes. Es la etapa en la cual se pueden evitar las brechas que se profundizan con los años, y la etapa de mayor aprendizaje, desarrollo neurocognitivo y afectivo.

Uno de los aspectos en que es más necesario avanzar es el proyecto de sala cuna universal —con un financiamiento sustentable en el tiempo—, lo que va a permitir aumentar de manera significativa la cobertura y calidad de la educación en esta edad temprana.

Los recientes resultados de la prueba PISA muestran un estancamiento en la calidad de la educación escolar en la última década. Esto sin duda tiene un origen en la educación inicial, en la que se establecen las brechas muy difíciles de resolver en el transcurso de la vida.

Se han presentado iniciativas transversales, lideradas por universidades, fundaciones y organizaciones sociales, abocadas a la educación inicial. Además, hay interesantes líneas y proyectos de investigación en el estudio de la literacidad, metodologías de enseñanza de la lectura, cognición, emociones y medios digitales, entre otras. En este sentido, cobra la mayor relevancia el trabajo de las facultades de Educación del país, considerando la gran capacidad de docentes e investigadores que orientan sus tareas a potenciar la calidad de la educación temprana.

En el inicio de la escolaridad temprana, a pesar de los avances, sin duda existe un desafío pendiente, y es asegurar el aprendizaje lector en la primera etapa. Más de la mitad de los niños no adquieren las habilidades lectoras en Primero Básico, lo que influye de manera muy significativa en aprendizajes futuros. Para abordar este importante tema, se requiere una voluntad transversal para apoyar de manera amplia y colaborativa las medidas a implementar.

La educación requiere una mirada de largo plazo, con compromisos políticos amplios que permitan plantear un verdadero proyecto país. En particular se destaca la educación inicial en el desarrollo cognitivo y en los aprendizajes socioemocionales. Las universidades pueden aportar de manera significativa a esta reflexión, formando los docentes que el país requiere para sentar las bases de calidad en un aprendizaje inicial que se requiere para el continuo educativo de nuestros jóvenes.